Entradas

Joyas (42) Rima LIII: Volverán las oscuras golondrinas (Gustavo Adolfo Bécquer)

Imagen
  Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán.   Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres… ¡esas… no volverán!   Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar, y otra vez a la tarde aún más hermosas sus flores se abrirán.   Pero aquellas, cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día… ¡esas… no volverán!   Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar, tu corazón de su profundo sueño tal vez despertará.   Pero mudo y absorto y de rodillas como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido…; desengáñate, ¡así… no te querrán!                      Gustavo Adolfo Bécquer

Minuto de gloria

Imagen
         Minuto de gloria               (Tarde de agosto de 1983,                   junto al Mediterráneo) Olas que inducen al sueño, que llegan blandas a tierra, listas a mecer voluntades. Gran toalla azul en la arena, Luisa me sirve un café, con un beso me lo acerca. Y oigo notas de Saint-Saëns, música lánguida, lenta, llegan de un coche aparcado, por su ventana descuelgan. Mi hijo da unos pasos cortos, titubeantes sus piernas, trata de evitar caer, rodear mi cuello es su meta.                                   Luciano Maldonado                                             (2022) ...

Moisés

Imagen
  Moisés Entró sudoroso en San Pietro in Vincoli y se acercó, inmerso en el frescor de sus naves, al grupo escultórico en que sobresalía Moisés, con su imponente figura. Había admirado cada detalle de la estatua en numerosas fotos; pero ahora en vivo, a la luz de de un foco casi cenital y muchos cirios y velas, destacando su tensión dramática justo por encima de las cabezas de los espectadores, el placer alcanzaba el éxtasis. Majestuoso el profeta, que protege con su brazo derecho las Tablas de la Ley. Hercúleo, en disposición de levantarse ya de su asiento, con la cabeza girada a la izquierda y el ceño fruncido por la ira. Cólera irreprimible ante la repulsiva visión de los idólatras. Algunos ponen en duda que Miguel Ángel se desesperara y le preguntase por qué no le hablaba; pero él, no. Es inminente que Moisés lo va a hacer. En cuanto se levante. —¿Por qué no os calláis, herejes? Antes de recobrar el sentido, todavía en el suelo, juzga que es observado en el centro...

Joyas (41) Si el hombre pudiera decir (Luis Cernuda)

Imagen
                   Si el hombre pudiera decir   Si el hombre pudiera decir lo que ama, si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo como una nube en la luz; si como muros que se derrumban, para saludar la verdad erguida en medio, pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor, la verdad de sí mismo, que no se llama gloria, fortuna o ambición, sino amor o deseo, yo sería aquel que imaginaba; aquel que, con su lengua, sus ojos y sus manos proclama ante los hombres la verdad ignorada, la verdad de su amor verdadero.   Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu como leños perdidos que el mar anega o levanta libremente, con la libe...

Camino

Imagen
Camino   A Begoña, en el día de su boda (2019)   Estoy de verdad contento, Begoña, aunque descubras mis lágrimas.   Quiero que sepas ahora, llegado ya este momento, mi recuerdo en un camino, largo, curvo, polvoriento. Hace mucho tiempo de esto; tan lejos de la memoria está, que pronto se hará dueño el olvido, fugaz ilusión de realidad.   En él voy soñando, ingenuo, ajeno a huellas y pasos, cómo será la llegada, miúltima etapa y descanso. Pero es un empeño vano: pego imágenes en sueños rotos, huecos, como el destino que aguarda. Tan sólo estoy caminando sólo.   Luego, en un cruce, me asaltan dudas. Cuando Cupido y su flecha amiga, dichoso azar, me prestan su ayuda. Todo se torna muy claro. El final es más cercano tras la senda compartida. Juegos y risas de hermanos dan a mi rumbo sentido.   Hoy, sí, me aproximo a la verdad: no estoy cerrando sin más un círculo. Eso dicen los pasos que das. Firmes, veloces, ligeros. Alada Nike te sueño. Llévate rauda el testi...

Joyas (40) Alma desnuda (Alfonsina Storni)

Imagen
             Alma desnuda   Soy un alma desnuda en estos versos, alma desnuda que angustiada y sola va dejando sus pétalos dispersos.   Alma que puede ser una amapola, que puede ser un lirio, una violeta, un peñasco, una selva y una ola.   Alma que como el viento vaga inquieta y ruge cuando está sobre los mares, y duerme dulcemente en una grieta.   Alma que adora sobre sus altares, dioses que no se bajan a cegarla; alma que no conoce valladares.   Alma que fuera fácil dominarla con sólo un corazón que se partiera para en su sangre cálida regarla.   Alma que cuando está en la primavera dice al invierno que demora: vuelve, caiga tu nieve sobre la pradera.   Alma que cuando nieva se disuelve en tristezas, clamando por las rosas con que la primavera nos envuelve.   Alma que a ratos suelta mariposas a campo abierto, sin fijar distancia, y les dice: l...

La misma piedra

Imagen
     La misma piedra Somos los únicos seres capaces de tropezar dos veces con la misma piedra. Dos, doscientas o mil, en la misma piedra, una y otra vez. Nada sabemos de los que lo fueron todo. Egipto, Troya, Nazca, mayas, China antigua, Angkor. De nada han servido oradores o escribas. Hemos roto a conciencia la cadena de testigos. Una y otra vez siempre partiendo de cero. Especulamos intenciones, aventuramos sentidos de templos, pirámides, papiros, oscuros grabados y círculos, como hijos perplejos de un impasible Stonehenge. Todo por nuestra egolatría, para ganar más egos aún y subir así peldaños necesarios de tanta ignorancia y confusión, como constructores esclavos de una eterna torre de Babel. ¿Qué te hace pensar que esta vez sí, que estas obras del presente tendrán más suerte en el futuro? La experiencia del abuelo no suele ser del gusto de los nietos. Casi siempre sus batallas han enmudecido en un rincón. El virus de la...